Indudablemente
el tema de la inflación resulta esencial
para el debate del país que queremos. En general hay consenso acerca de su
eliminación. Antes que nada corresponde examinar sus causas para hacer un
diagnóstico correcto.
En primer lugar debemos partir del
origen de la inflación en el mundo. Tras la crisis del año 1929 se fue dejando
de lado el sistema de patrón oro basado en un sistema de tipo de cambio fijo pasando
a un sistema de tipo de cambio variable.
Si observamos el comportamiento de los precios
en los países centrales vemos que durante la primera guerra mundial hubo un
proceso inflacionario que culminó con el tratado de paz de 1919. A partir de
allí se volvieron a verificar años con inflación baja y en algunos casos con
deflación. La excepción la tenemos en Alemania en el año 1923 con una enorme
hiperinflación que se corrigió a partir del año 1925.
En las décadas del treinta y cuarenta
observamos que la inflación es creciente en la mayoría de los países y que la
deflación virtualmente desaparece. Esto tiene que ver con el sistema de tipo de
cambio variable, con las políticas expansivas y con el llamado Estado
benefactor.
En nuestro país observamos que a partir
de la década del cuarenta se inicia un proceso inflacionario que tuvo la particularidad
de ser creciente hasta que se aplicó el
régimen de convertibilidad. El cuadro siguiente muestra dicha evolución:
Lo curioso reside en ver que en el
período 56/72 tras la caída de Perón y con la vigencia del pensamiento de
Presbich planteado en su informe “Moneda sana o inflación incontenible” la
inflación no solo no descendió sino que por el contrario creció. Otro tanto ocurre tras el golpe militar del
1976 en el que se aplicó un régimen
monetarista apuntado a eliminar la inflación. El resultado fue el mismo, la
inflación creció enormemente hasta casi duplicarse. En el período 84/ 89 se mantuvo la estrategia
monetarista basada en activos indisponibles constituidos por los bancos en el
BCRA y se llegó a la hiperinflación de 1989 con una tasa del 3079% para dicho
año.
Vino luego el plan Bonex y el régimen de
convertibilidad durante el Gobierno del Dr. Menem. Ello significó volver al
tipo de cambio fijo que el mundo abandonó tras la crisis de 1929. Se destaca
que su sucesor el Dr. De la Rúa mantuvo inalterado dicho régimen.
¿Cuáles fueron los resultados obtenidos?
En materia inflacionaria positivo.
Tuvimos una serie de años con inflación baja y algunos de ellos con deflación.
En materia de la economía real llegamos a un endeudamiento inmanejable que nos
llevó al default.
Indudablemente el manejo consistente en
el control de demanda no resultó
apropiado.
Juan Latrichano
Analista económico CGE
3/11/15
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