jueves, 5 de noviembre de 2015

Acerca de la inflación en nuestro país

Indudablemente el tema de la inflación  resulta esencial para el debate del país que queremos. En general hay consenso acerca de su eliminación. Antes que nada corresponde examinar sus causas para hacer un diagnóstico correcto.

En primer lugar debemos partir del origen de la inflación en el mundo. Tras la crisis del año 1929 se fue dejando de lado el sistema de patrón oro basado en un sistema de tipo de cambio fijo pasando a un sistema de tipo de cambio variable.

Si observamos el comportamiento de los precios en los países centrales vemos que durante la primera guerra mundial hubo un proceso inflacionario que culminó con el tratado de paz de 1919. A partir de allí se volvieron a verificar años con inflación baja y en algunos casos con deflación. La excepción la tenemos en Alemania en el año 1923 con una enorme hiperinflación que se corrigió a partir del año 1925.

En las décadas del treinta y cuarenta observamos que la inflación es creciente en la mayoría de los países y que la deflación virtualmente desaparece. Esto tiene que ver con el sistema de tipo de cambio variable, con las políticas expansivas y con el llamado Estado benefactor.

En nuestro país observamos que a partir de la década del cuarenta se inicia un proceso inflacionario que tuvo la particularidad de ser creciente hasta que se aplicó  el régimen de convertibilidad. El cuadro siguiente muestra dicha evolución:



Lo curioso reside en ver que en el período 56/72 tras la caída de Perón y con la vigencia del pensamiento de Presbich planteado en su informe “Moneda sana o inflación incontenible” la inflación no solo no descendió sino que por el contrario creció.  Otro tanto ocurre tras el golpe militar del 1976  en el que se aplicó un régimen monetarista apuntado a eliminar la inflación. El resultado fue el mismo, la inflación creció enormemente hasta casi duplicarse.  En el período 84/ 89 se mantuvo la estrategia monetarista basada en activos indisponibles constituidos por los bancos en el BCRA y se llegó a la hiperinflación de 1989 con una tasa del 3079% para dicho año.

Vino luego el plan Bonex y el régimen de convertibilidad durante el Gobierno del Dr. Menem. Ello significó volver al tipo de cambio fijo que el mundo abandonó tras la crisis de 1929. Se destaca que su sucesor el Dr. De la Rúa mantuvo inalterado dicho régimen.

¿Cuáles fueron los resultados obtenidos?

En materia inflacionaria positivo. Tuvimos una serie de años con inflación baja y algunos de ellos con deflación. En materia de la economía real llegamos a un endeudamiento inmanejable que nos llevó al default.

Indudablemente el manejo consistente en el control de  demanda no resultó apropiado.

Juan Latrichano
Analista económico CGE
3/11/15



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