miércoles, 7 de agosto de 2013

Blanqueo de capitales, estado de la caja y tipo de cambio

Primera parte

El blanqueo de capitales recientemente implementado suscita interrogantes. Entre los más destacados figuran los de naturaleza ética y los vinculados con éxito del programa junto a su impacto en el orden monetario.

En primer lugar corresponde relacionar el presente blanqueo con los últimos que fueron aplicados en nuestro país a saber:

ü  Repatriación de capitales aplicada por el Dr. Alfonsín en el año 1987
ü  Blanqueo de capitales aplicado por el Dr. Menem en 1992
ü  Blanqueo de capitales aplicado por el actual Gobierno en 1999.

En el primer caso podemos determinar que la fecha da cuenta del inicio de la crisis que habría de culminar en un cuadro hiperinflacionario, en el año 1989. Eran los tiempos del agotamiento del plan Austral. La finalidad central era hacer caja.
El blanqueo de 1992 si bien es aplicado en pleno auge de la convertibilidad y contribuyó a su apuntalamiento no es menos cierto que estaba enmarcado en un plan inconsistente. A la sazón el mismo llevó el endeudamiento a niveles insostenibles. La crisis desatada en 2001 mostró la crudeza de sus consecuencias.
El último aplicado en el año 1999 tenía fines recaudatorios y apuntaba a superar los efectos provocados por la crisis internacional desatada en el año 2008.

El blanqueo de capitales implementado actualmente presenta una diferencia sustancial con respecto a los anteriores en general y al último en particular.  El mismo apunta a recomponer reservas.  Al mismo tiempo el Banco Central tomará los dólares que ingresen por este circuito y contra ellos emitirá los títulos pertinentes (CEDIN o BAADE según corresponda).

A su vez los CEDIN (Certificados de depósito para inversión inmobiliaria) apuntan a reactivar el mercado inmobiliario. Debemos tener en cuenta que este mercado se suele manejar en forma dolarizada.

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