jueves, 6 de septiembre de 2012

De donde venimos, donde estamos, hacia donde vamos?


Presumo que es un buen ejercicio hacernos este tipo de preguntas a menudo. Desde luego mucho mejor es tener una respuesta apropiada para la misma.

La historia contemporánea del país nos muestra que tuvimos muchos años que fueron dominados por inestabilidad.  Desde el último golpe militar ocurrido en el año 1976 se instauró el privilegio del sistema financiero por sobre el sistema productivo. El vivir con lo ajeno fue el paradigma dominante y la prueba mas evidente eran los recurrentes saldos negativos de la balanza comercial (importábamos mas de lo que exportábamos). La contracara era el endeudamiento creciente. Fue así que gran cantidad de establecimientos industriales cerraban. Las empresas nacionales (privadas y estatales) se convertían en extranjeras.
Todo desembocó en un enorme problema social (alto desempleo, pobreza e indigencia). Abundaban piqueteros disminuían los trabajadores.  Los dirigentes sociales se ocupaban más de los planes que de los aumentos salariales.
La deuda lucía impagable. En el año 2001 no quedó otra alternativa que la de entrar en mora.
En lo político se pedía a gritos que se vayan todos y en el exterior algunos gurúes decían que la única solución disponible era un protectorado extranjero.
Aunque parezca ficción eso era realidad.
Hoy podemos decir que todos esos males han quedado erradicados.  Más allá de las cosas que aún quedan por resolver (siempre las habrá) hemos recuperado una marcha que luce normal.  La economía ha venido creciendo a tasas significativas y eso nos permitió descontar parte de la enorme ventaja que nos sacaron la mayoría de las naciones del mundo.
Si continuamos en esta senda las perspectivas son halagüeñas. Aún aquellas que puedan referirse a que alguna vez seamos un país desarrollado.
¿Cuál es el secreto para mantener esta posibilidad?
No abandonar estas políticas aún cuando decidamos cambiar el Gobierno.  Políticas de Estado que les dicen. Espero que esta vez acertemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario