viernes, 14 de octubre de 2016

Acerca de las ideas de Keynes

Reiterados ataques al pensamiento económico de Keynes formulados recientemente por economistas ortodoxos, tornan necesario abrir un debate relativo  a estas ideas.

La obra principal de Keynes fue escrita en el año 1936 y la tituló La Teoría General. Todo análisis alternativo merece el mayor de mis respetos. No obstante no comparto el criterio que se utilizó para desmerecer esta obra, al punto de denominarla basura general. Indudablemente quienes sacralizan el mercado, más allá de sus ideas atávicas,  tienden a devaluar al infinito todo pensamiento que apunte a darle un protagonismo al Estado.

En primer lugar corresponde situarnos en el contexto histórico que dio lugar al pensamiento de Keynes. Al respecto debemos señalar que el disparador principal fue la crisis mundial iniciada en el año 1929. La misma se extendió por varios años y puso de manifiesto los siguientes problemas:

  1. La ineficacia del mercado para recuperar el crecimiento de la economía. Particularmente la recesión se perpetuaba sin que se advirtieran soluciones.
  2. El crecimiento del desempleo a límites alarmantes.
  3. La inviabilidad del paradigma que establecía que la Oferta crea Demanda (ley de Say)
  4. El riesgo de que prevaleciera el comunismo sobre el capitalismo.
  5. La falla del sistema de patrón oro con tipo de cambio fijo.
  6. La ineficacia del mecanismo de flexión de precios y salarios, particularmente ante la necesidad de baja.
  7. La inviabilidad del mecanismo automático de emisión monetaria.


Quizás el punto central consistió en la crítica por parte de Keynes del pensamiento que establecía que la oferta crea demanda. Desde luego ello funcionaba con tipo de cambio fijo en el marco del sistema de patrón oro.  Dicho mecanismo se estructuraba del siguiente modo:

  1. Si un país tenía saldo favor de la balanza comercial se producía un ingreso de oro que daba lugar a una expansión monetaria. Esta a su vez producía una suba de precios.
  2. En el caso opuesto en un país con déficit en su balanza comercial se producía una salida de oro que daba lugar a una contracción monetaria. Esto a su vez producía una baja de precios.
  3. De resultas de lo planteado en los puntos anteriores el país que tenía inflación pasaba a ser menos competitivo que el que tenía deflación. Ergo en el período siguiente cambiaban los signos de la balanza. Y así ad infinitun.


Precisamente el mecanismo deflacionario fue el que produjo la principal observación de Keynes. En un libro anterior suyo, Breve Tratado sobre  la Reforma Monetaria escrito en el año 1923, había advertido que tanto la inflación como la deflación producen enormes males en la economía. Pero de las dos la peor era la deflación porque ataca duramente a los empresarios y a los trabajadores. Con relación a esto último vemos que la búsqueda de la flexión de precios a la baja tropieza principalmente con dos problemas:

  1. La rigidez a la baja que durante un tiempo prolongado presentan precios y salarios. Desde luego esto culmina afectando la actividad económica debido a que si los precios no bajan debe bajar la producción para mantener el equilibrio ante la reducción de la cantidad de moneda impuesta por una balanza negativa.
  2. Una vez que precios y salarios comienzan a ceder se produce un desestimulo al consumo. Es un proceso opuesto al que produce la inflación


Por los motivos expuestos es que Keynes pensó en la necesidad de eliminar el tipo de cambio fijo sustituyéndolo por el variable. A esto le agregó la idea de expandir moneda en función de las necesidades de la economía. Desde luego esto supuso la eliminación del sistema de patrón oro.

Cabe destacar que gracias a estas ideas se pudo sortear la crisis del año 2008 en los Estados Unidos. Al mismo tiempo debemos observar que en la actualidad el Banco Central Europeo fija políticas monetarias apuntadas a evitar la deflación. Finalmente debemos advertir que la presencia del Estado en la economía mejora la democracia política.  Su aplicación nos lleva a la democracia social.

Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

Las crisis contemporáneas nacen del funcionamiento normal del sistema

Las crisis contemporáneas fueron estudiadas exhaustivamente por Minsky. En primer lugar este economista llegó a la conclusión de que las
mismas surgen del funcionamiento normal del sistema. Al respecto examinó el impacto del endeudamiento y lo clasificó en tres categorías:

  1. El normal correspondiente a las financiaciones que producen recursos para pagar capital e intereses.
  2. El regular correspondiente a las financiaciones que solo posibilitan el pago de intereses
  3. El malo correspondiente a aquellas financiaciones en las que resulta imposible el pago de capital e intereses.


Desde luego la tercera categoría da origen a las crisis. La pregunta que corresponde formular es la siguiente:

¿ Cual es la razón por la que pueden otorgarse créditos de esa naturaleza?

La respuesta tiene que ver con la ausencia casi total de regulaciones financieras y la búsqueda ilimitada de lucro. Esto hace que en esencia se minimicen los riesgos.

¿Cuáles  son las razones por la que no se toman en cuenta los riesgos?

Entre las mas relevantes tenemos:

  1. La titularizacion de créditos consistente en la cesión de las carteras, para que el tomador emita títulos negociables en el mercado. De este modo las entidades financieras escapan al parámetro de control de riesgos. Desde luego los títulos se emiten con la garantía de los pagares cedidos
  2. El otorgamiento de créditos efectuado por gerentes que suelen tener un bonus en función de la rentabilidad. A mayor cantidad de préstamos mayores intereses y mayor ganancia.
  3. La sensación de que si bien el crédito no está cubierto por un flujo de fondos futuros, el mismo se halla cubierto por una garantía hipotecaria.
  4. La idea de  que cualquier tipo de problema se cubre con una licuación de depósitos, con un gasto extraordinario del Estado o con una transferencia de la crisis hacia uno o mas países periféricos ( esto último para créditos otorgados en países centrales)


Desde luego este procedimiento da lugar a la burbuja, en este caso inmobiliaria, lo que crea la sensación de que la garantía es holgada. Cuando se produce la falta de pago de los vencimientos las instituciones ejecutan las garantías lo que da lugar a una baja generalizada de precios de las propiedades (pinchadura de la burbuja ). Ello produce la bancarrota y la necesidad de que el Estado se haga cargo (eso sucedió en la crisis de 2008).

Como vemos el sistema promueve la crisis. La solución indudablemente es la regulación financiera por parte del Estado

Juan Latrichano

Analista económico de la CGE

martes, 27 de septiembre de 2016

Menor inflación y posible inicio de la reactivación

El mes en curso puede ser el inicio de un proceso incipiente de  reactivación. La reducción de la inflación juega a favor de esa posibilidad.

En el informe último dimos cuenta de la posibilidad de que la tasa de inflación de agosto podría mostrar signos claros de desaceleración. Los datos dan cuenta de que dicha tasa fue del 0.2%. Dicho resultado corresponde atribuirse a las siguientes razones:

  1. Caída del consumo
  2. Suspensión de la suba de la tarifa del gas
  3. Férreo control monetario.


El interrogante principal ahora es saber si definitivamente la inflación entró en una pendiente,  o si lo visto en agosto es una excepción que difícilmente se repita en los meses venideros. En principio existen dos amenazas claras que podrían discontinuar la tendencia bajista:

  1.              La aplicación de la suba del gas
  2.        La reapertura de paritarias.


Con el correr de los días iremos evaluando esta situación.
En cuanto a la posible reactivación debemos apuntar los siguientes hechos que dan lugar a su posibilidad:

  1.       La reducción del  ritmo de precios.
  2.      La suba de los haberes jubilatorios y de la asignación universal por hijos, ambas  aplicables a fin de mes.
  3.       La suba salarial proveniente de paritarias pautadas en cuotas.


En función de estas posibilidades pensamos que la reactivación se hará visible en octubre o a más tardar en noviembre.

Por todo lo expresado recomendamos a las empresas estar atentas porque de confirmarse este pronóstico deberían recomponer stocks con la anticipación debida.  

Juan Latrichano

Analista económico de la CGE

viernes, 8 de julio de 2016

La política económica actual

Informe para dirigentes políticos, empresariales , sindicales y estudiantiles.
La política económica actual se viene desempeñando en un escenario internacional sumamente complejo. Cabe consignar que el tema del Brexit añadió  nuevos inconvenientes, especialmente en lo atinente al desempeño de los mercados. Ello trajo aparejado restricciones financieras que afectan especialmente a los países en vías de desarrollo. A ello debemos sumarle la continuidad del  parate de nuestro principal socio comercial, Brasil.
En  cuanto a la marcha de la economía nacional se observa claramente una merma significativa de la actividad en lo que va del año. Esto se deduce al analizar el desempeño de la recaudación fiscal de mayo y de junio. En ambos casos el crecimiento de la misma con respecto a iguales meses del año pasado arroja un crecimiento muy inferior a la tasa de inflación (el crecimiento fue del 23 y 24 % respectivamente).
Cabe destacar que el crecimiento de la economía depende de 3 grandes motores que son el consumo, la inversión y las exportaciones. Al respecto observamos que la política cambiaria, devaluación mediante con su consecuente traslado a precios, y la tarifaria, afectaron seriamente la capacidad de consumo. La inversión suele depender del consumo y por lo dicho, si este se deprime es difícil que la misma crezca. Por último las exportaciones no reaccionan en forma debida por los problemas internacionales apuntados y porque gran parte de la devaluación de diciembre se esfumó con la inflación interna.
La falta de arranque de la economía unido a las desventajas que se le crearon al sector industrial (suba de tarifas energéticas y de insumos) hace que el mismo padezca problemas adicionales que deterioran aún más su desempeño. El caso más evidente lo observamos en el rubro automotor que en junio tuvo una caída del 20% conforme a los cálculos de ADEFA.
En el sector externo se advierte claramente la reaparición del ciclo de parada – arranque. En efecto en los primeros 5 meses del año se obtuvo un superávit comercial de 530 millones de dólares atribuible en gran medida al retroceso de la actividad económica.
En materia fiscal si bien el resultado financiero se redujo en los primeros 5 meses del año, pasó de 63050 millones de pesos s 58559 millones de pesos, no es menos cierto que la tendencia es a que el mismo supere, con el paso de los meses, al correspondiente al año pasado.
Cabe destacar que uno de los motivos de la reducción apuntada obedece al incremento de las rentas de la propiedad que exhiben una tasa del 109%.
En cuanto a los gastos de capital vemos que el crecimiento es de apenas un 11% en el período bajo análisis, observándose que está muy por debajo de la inflación. Ello explica en gran medida la retracción que está sufriendo la industria de la construcción.
Un dato llamativo lo constituye la variación que experimentaron los subsidios al sector privado en el mes mayo del presente año. La misma muestra un crecimiento del 63.3% con respecto a igual mes del año pasado. Mas allá de que la suba excede la inflación, a priori  el interrogante se plantea con relación a la falta de impacto del ajuste tarifario.
En cuanto a la política monetaria se observa una tendencia a desacelerar la expansión de recursos.  El Banco Central mediante la comunicación A 5980 del 26 de mayo elevó las tasas de efectivo mínimo. Esta medida va precisamente direccionada a tal desempeño.
Por lo expuesto en el párrafo anterior estimo que se producirá un descenso significativo de la tasa de inflación, de no mediar algún hecho inesperado.
 Las perspectivas para lo que resta del año,  relativas a la actividad económica, son pesimistas. Si bien el Gobierno ha implementado una serie de medidas tendientes a eliminar  el ciclo depresivo,  observamos que las mismas no lucen contundentes para anular la tendencia recesiva.  

Dr. Juan Latrichano

jueves, 26 de mayo de 2016

Impacto de la política monetaria y fiscal en el comportamiento de nuestra economía.

Quienes suponen la neutralidad de las políticas monetaria y fiscal en la economía real ignoran gran parte del análisis keynesiano.

En el análisis de la política monetaria debemos subrayar que si bien la Base Monetaria promedio  creció un 27,1% anual en el período comprendido entre abril  del corriente e igual mes del año pasado, los recursos monetarios en su versión M3 (incluye dinero en poder del público y depósitos) crecieron un 33,2 % tomando la misma etapa. Debemos subrayar que si bien  el comportamiento de la base Monetaria en 2015 arrojó una variación levemente superior (crecimiento del 29,3%) los recursos monetarios lo habían hecho en un porcentaje sensiblemente inferior (29,5%)

Frente a todo esto nos preguntamos:

Si se produjo una reducción en el crecimiento de la Base Monetaria porque razón subieron los precios este año más que el año pasado?

Indudablemente por las siguientes razones:

  1. Por la mayor suba de los recursos monetarios (pasaron de un crecimiento del 29,5% a  un 33,2%
  2. Porque mientras el año pasado, aunque en forma leve, la economía crecía este año cae. Es decir que hay más recursos monetarios y menos producción.


El interrogante que se plantea es el siguiente:

Porque motivos si la Base Monetaria cayó los Recursos Monetarios suben?

Las razones son las siguientes:

  1. Se produjo en el período una disminución de la preferencia de liquidez por parte del público. Pasó de un 24% a un 22,8%
  2. Se produjo en el período una disminución de la tasa de efectivo mínimo real. Pasó de un 14,7% a un 13,8%


Cabe mencionar que el multiplicador de la base monetaria que era de 2.85 en de abril de 2015 pasó a ser 2,99 en abril de 2016.

La razón de las disminuciones de la preferencia de liquidez y de la tasa de efectivo mínimo deberíamos hallarla en las enormes tasas que se pagan por las letras del Banco Central. Esto hace que la gente retenga menos liquidez y que los bancos utilicen una parte del encaje para adquirirlas.

Ahora que conocemos el comportamiento monetario nos formulamos la siguiente pregunta:

Si hubo expansión monetaria porque motivo la economía cayó?

En general por la contracción fiscal (el déficit en el primer cuatrimestre de este año se redujo en 30.213 millones de pesos) y en particular por la violenta caída de la inversión pública (en el primer cuatrimestre del año cayó en 3.487 millones de pesos cuando tenía que crecer alrededor de 15.0000 millones de pesos para que en términos reales se mantenga igual).

Luego utilizando el equilibrio simultáneo del mercado de bienes y de dinero vemos que el impacto fiscal fue decisivo en el comportamiento de la economía real. A su vez la suba de recursos monetarios incidió en la inflación. Por tal motivo vemos una aceleración desmesurada de precios.

Que debemos esperar hacia adelante?

Con la reducción de los subsidios a la energía seguramente se producirán nuevas mejoras en el resultado fiscal.  A su vez el impacto en el bolsillo de la gente provocará fuertes caídas en el consumo. Finalmente veremos una disminución de la tasa de inflación y con ello una baja de la tasa de las letras del Banco Central.  Con todo esto es probable que la preferencia de liquidez y la tasa de efectivo mínimo vuelvan a sus valores de partida. En resumen veremos un segundo semestre con caída de la inflación y disminución de la actividad económica. Esto último podría mejorarse si se adoptan medidas compensatorias (Ej.: IVA social, pago de juicios a jubilados etc.)

Juan Latrichano

26/5/16

lunes, 9 de mayo de 2016

Resultado fiscal del primer trimestre del año

Aunque se insista acerca del carácter crítico que reviste la situación fiscal los números correspondientes al primer trimestre parecen desmentir tal punto de vista. Por lo menos debería tenerse en cuenta que los números se acomodan demasiado rápido al objetivo perseguido.

El comportamiento fiscal del primer trimestre del presente año marca una mejora importante debido a que el déficit financiero se redujo en un 40% con respecto a igual período del año pasado. Ello surge del siguiente cuadro:



  Fuente: Secretaría de Hacienda
Analizando los números que componen el balance fiscal advertimos que los ingresos crecieron un 32%. Este incremento es inferior a la inflación estimada (35%). El cuadro siguiente muestra la evolución de este indicador:


Fuente: Secretaría de Hacienda
El comportamiento del gasto de consumo muestra una variación casi similar a la de los ingresos. El cuadro siguiente refleja dicha evolución:


Fuente: Secretaría de Hacienda.
Claramente aquí se observa el carácter contractivo de la política económica toda vez que el gasto sube por debajo de la inflación. Desde luego como ya se dijo con los ingresos ocurrió lo mismo. Pero en este caso debemos tener en cuenta que la baja en términos reales obedece a la disminución de impuestos al campo y a las mineras mientras que la baja del gasto tiene que ver con disminuciones que impactan en el público en general.
En el gasto de capital se observa una caída abrupta. En efecto dicho gasto creció apenas un 6% en términos nominales. El desempeño del mismo surge del siguiente cuadro:


Fuente: Secretaría de Hacienda
El gasto de intereses tuvo también una caída en términos reales. Esto se explica por el programa de desendeudamiento aplicado en años anteriores. El cuadro siguiente ilustra sobre el particular:

  
Fuente: Secretaría de Hacienda

Finalmente debemos apuntar que la baja del quebranto fiscal se produjo fundamentalmente por una mejora en las rentas de la propiedad, esencialmente por utilidades del BCRA. El cuadro siguiente muestra dicho desempeño:


Fuente: Secretaría de Hacienda
Si eliminamos la variación extraordinaria de la renta de la propiedad tendríamos un resultado fiscal casi similar al del  año pasado. Aún siendo así debemos subrayar como un éxito que el resultado fiscal no crezca ni siquiera en términos nominales.
Insisto acerca de que el panorama que brindan los números dista del diagnóstico crítico se viene manejando hasta aquí. Primero por los datos obtenidos y segundo por la tendencia para lo que resta del año.

Juan Latrichano
Analista económico de CGE

9/5/16                                                                                                                                                                                                              

viernes, 22 de abril de 2016

La política económica general y la fiscal en particular. Crónica de un diagnostico erróneo.

No contar con un diagnostico apropiado conduce inexorablemente a equívocos.  Quizás el mismo provino de un análisis mal intencionado de algunos economistas e intelectuales.

Ni bien asumió el Gobierno el ingeniero Macri, eliminó las retenciones al agro manteniendo solo el impuesto a la soja, este último tras aplicar una reducción de la tasa de dicho producto. Tal medida se explicó en función del quebranto que padecía el sector. Los números publicados con posterioridad por el INDEC, conducido por la actual gestión, dan cuenta de un crecimiento del agro del orden del 6.4% durante el año 2015. Cabe señalar que fue el de mejor crecimiento respecto de los demás sectores (Ejemplo: la industria cayó un 1 %). Desde luego esta medida afectó los ingresos del fisco debido a la baja operada en la recaudación de impuestos.
En cuanto al tamaño del déficit fiscal financiero se insistió hasta el cansancio acerca de que el mismo alcanzaría al cierre de 2015 una tasa no menor al  7 %  del PBI. Ergo con un panorama de esta naturaleza cabía hacer un ajuste brutal al tiempo que era menester salir a pedir dinero prestado en el exterior, para evitar expandir recursos monetarios locales. Oportunamente me expedí acerca que mis cálculos eran del orden de un 5%. Cual es a la sazón la tasa real publicada por el INDEC? 5,3%, es decir un 25 % menos que lo calculado por la mayoría de los economistas ortodoxos.
Si comparamos los ingresos del primer bimestre del año con relación a igual período del año pasado observamos un crecimiento del 21,2% muy por debajo de la inflación. En resumen tenemos una baja en términos reales. Indudablemente la baja de las retenciones al agro tuvo una contribución importante en este desempeño.
Otro error de diagnóstico ocurrió en la estimación  del tamaño del déficit fiscal financiero correspondiente a  este año. Aquí existió consenso en la opinión ortodoxa acerca de que el mismo crecería en forma significativa. Mi cálculo partía del supuesto de que este año se produciría una merma de intereses de la deuda, debido a los menores vencimientos que se producirán en el transcurso del mismo. Por ende supuse que el déficit se iba a reducir.
Que ocurrió en el primer bimestre del año?
El déficit fiscal financiero fue de 22.733 millones de pesos. Esta cifra es menor a la del año pasado (29.855 millones de pesos)
Al respecto cabe señalar que el descenso del déficit obedece en parte  al menor pago de intereses de la deuda pública. En efecto durante el primer bimestre de 2015 se abonaron $ 14.863 millones en tanto que en igual período de este año se abonaron $ 11.686 millones.
Todo lo expuesto pone de manifiesto la necesidad de contar con información fidedigna a la hora de tomar medidas. De lo contrario la intuición nos seguirá jugando una mala pasada.
Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

21/4/16