Aunque se insista acerca del carácter crítico que reviste la situación
fiscal los números correspondientes al primer trimestre parecen desmentir tal
punto de vista. Por lo menos debería tenerse en cuenta que los números se
acomodan demasiado rápido al objetivo perseguido.
El comportamiento fiscal del primer
trimestre del presente año marca una mejora importante debido a que el déficit
financiero se redujo en un 40% con respecto a igual período del año pasado.
Ello surge del siguiente cuadro:
Fuente: Secretaría de Hacienda
Analizando los números que componen
el balance fiscal advertimos que los ingresos crecieron un 32%. Este incremento
es inferior a la inflación estimada (35%). El cuadro siguiente muestra la
evolución de este indicador:
Fuente: Secretaría de Hacienda
El comportamiento del gasto de
consumo muestra una variación casi similar a la de los ingresos. El cuadro
siguiente refleja dicha evolución:
Fuente: Secretaría de Hacienda.
Claramente aquí se observa el
carácter contractivo de la política económica toda vez que el gasto sube por
debajo de la inflación. Desde luego como ya se dijo con los ingresos ocurrió lo
mismo. Pero en este caso debemos tener en cuenta que la baja en términos reales
obedece a la disminución de impuestos al campo y a las mineras mientras que la
baja del gasto tiene que ver con disminuciones que impactan en el público en
general.
En el gasto de capital se observa una
caída abrupta. En efecto dicho gasto creció apenas un 6% en términos nominales.
El desempeño del mismo surge del siguiente cuadro:
Fuente: Secretaría de Hacienda
El gasto de intereses tuvo también
una caída en términos reales. Esto se explica por el programa de
desendeudamiento aplicado en años anteriores. El cuadro siguiente ilustra sobre
el particular:
Fuente: Secretaría de Hacienda
Finalmente debemos apuntar que la
baja del quebranto fiscal se produjo fundamentalmente por una mejora en las
rentas de la propiedad, esencialmente por utilidades del BCRA. El cuadro
siguiente muestra dicho desempeño:
Fuente: Secretaría de Hacienda
Si eliminamos la variación
extraordinaria de la renta de la propiedad tendríamos un resultado fiscal casi
similar al del año pasado. Aún siendo
así debemos subrayar como un éxito que el resultado fiscal no crezca ni
siquiera en términos nominales.
Insisto acerca de que el panorama que
brindan los números dista del diagnóstico crítico se viene manejando hasta
aquí. Primero por los datos obtenidos y segundo por la tendencia para lo que
resta del año.
Juan Latrichano
Analista económico de CGE
9/5/16
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