viernes, 8 de julio de 2016

La política económica actual

Informe para dirigentes políticos, empresariales , sindicales y estudiantiles.
La política económica actual se viene desempeñando en un escenario internacional sumamente complejo. Cabe consignar que el tema del Brexit añadió  nuevos inconvenientes, especialmente en lo atinente al desempeño de los mercados. Ello trajo aparejado restricciones financieras que afectan especialmente a los países en vías de desarrollo. A ello debemos sumarle la continuidad del  parate de nuestro principal socio comercial, Brasil.
En  cuanto a la marcha de la economía nacional se observa claramente una merma significativa de la actividad en lo que va del año. Esto se deduce al analizar el desempeño de la recaudación fiscal de mayo y de junio. En ambos casos el crecimiento de la misma con respecto a iguales meses del año pasado arroja un crecimiento muy inferior a la tasa de inflación (el crecimiento fue del 23 y 24 % respectivamente).
Cabe destacar que el crecimiento de la economía depende de 3 grandes motores que son el consumo, la inversión y las exportaciones. Al respecto observamos que la política cambiaria, devaluación mediante con su consecuente traslado a precios, y la tarifaria, afectaron seriamente la capacidad de consumo. La inversión suele depender del consumo y por lo dicho, si este se deprime es difícil que la misma crezca. Por último las exportaciones no reaccionan en forma debida por los problemas internacionales apuntados y porque gran parte de la devaluación de diciembre se esfumó con la inflación interna.
La falta de arranque de la economía unido a las desventajas que se le crearon al sector industrial (suba de tarifas energéticas y de insumos) hace que el mismo padezca problemas adicionales que deterioran aún más su desempeño. El caso más evidente lo observamos en el rubro automotor que en junio tuvo una caída del 20% conforme a los cálculos de ADEFA.
En el sector externo se advierte claramente la reaparición del ciclo de parada – arranque. En efecto en los primeros 5 meses del año se obtuvo un superávit comercial de 530 millones de dólares atribuible en gran medida al retroceso de la actividad económica.
En materia fiscal si bien el resultado financiero se redujo en los primeros 5 meses del año, pasó de 63050 millones de pesos s 58559 millones de pesos, no es menos cierto que la tendencia es a que el mismo supere, con el paso de los meses, al correspondiente al año pasado.
Cabe destacar que uno de los motivos de la reducción apuntada obedece al incremento de las rentas de la propiedad que exhiben una tasa del 109%.
En cuanto a los gastos de capital vemos que el crecimiento es de apenas un 11% en el período bajo análisis, observándose que está muy por debajo de la inflación. Ello explica en gran medida la retracción que está sufriendo la industria de la construcción.
Un dato llamativo lo constituye la variación que experimentaron los subsidios al sector privado en el mes mayo del presente año. La misma muestra un crecimiento del 63.3% con respecto a igual mes del año pasado. Mas allá de que la suba excede la inflación, a priori  el interrogante se plantea con relación a la falta de impacto del ajuste tarifario.
En cuanto a la política monetaria se observa una tendencia a desacelerar la expansión de recursos.  El Banco Central mediante la comunicación A 5980 del 26 de mayo elevó las tasas de efectivo mínimo. Esta medida va precisamente direccionada a tal desempeño.
Por lo expuesto en el párrafo anterior estimo que se producirá un descenso significativo de la tasa de inflación, de no mediar algún hecho inesperado.
 Las perspectivas para lo que resta del año,  relativas a la actividad económica, son pesimistas. Si bien el Gobierno ha implementado una serie de medidas tendientes a eliminar  el ciclo depresivo,  observamos que las mismas no lucen contundentes para anular la tendencia recesiva.  

Dr. Juan Latrichano

jueves, 26 de mayo de 2016

Impacto de la política monetaria y fiscal en el comportamiento de nuestra economía.

Quienes suponen la neutralidad de las políticas monetaria y fiscal en la economía real ignoran gran parte del análisis keynesiano.

En el análisis de la política monetaria debemos subrayar que si bien la Base Monetaria promedio  creció un 27,1% anual en el período comprendido entre abril  del corriente e igual mes del año pasado, los recursos monetarios en su versión M3 (incluye dinero en poder del público y depósitos) crecieron un 33,2 % tomando la misma etapa. Debemos subrayar que si bien  el comportamiento de la base Monetaria en 2015 arrojó una variación levemente superior (crecimiento del 29,3%) los recursos monetarios lo habían hecho en un porcentaje sensiblemente inferior (29,5%)

Frente a todo esto nos preguntamos:

Si se produjo una reducción en el crecimiento de la Base Monetaria porque razón subieron los precios este año más que el año pasado?

Indudablemente por las siguientes razones:

  1. Por la mayor suba de los recursos monetarios (pasaron de un crecimiento del 29,5% a  un 33,2%
  2. Porque mientras el año pasado, aunque en forma leve, la economía crecía este año cae. Es decir que hay más recursos monetarios y menos producción.


El interrogante que se plantea es el siguiente:

Porque motivos si la Base Monetaria cayó los Recursos Monetarios suben?

Las razones son las siguientes:

  1. Se produjo en el período una disminución de la preferencia de liquidez por parte del público. Pasó de un 24% a un 22,8%
  2. Se produjo en el período una disminución de la tasa de efectivo mínimo real. Pasó de un 14,7% a un 13,8%


Cabe mencionar que el multiplicador de la base monetaria que era de 2.85 en de abril de 2015 pasó a ser 2,99 en abril de 2016.

La razón de las disminuciones de la preferencia de liquidez y de la tasa de efectivo mínimo deberíamos hallarla en las enormes tasas que se pagan por las letras del Banco Central. Esto hace que la gente retenga menos liquidez y que los bancos utilicen una parte del encaje para adquirirlas.

Ahora que conocemos el comportamiento monetario nos formulamos la siguiente pregunta:

Si hubo expansión monetaria porque motivo la economía cayó?

En general por la contracción fiscal (el déficit en el primer cuatrimestre de este año se redujo en 30.213 millones de pesos) y en particular por la violenta caída de la inversión pública (en el primer cuatrimestre del año cayó en 3.487 millones de pesos cuando tenía que crecer alrededor de 15.0000 millones de pesos para que en términos reales se mantenga igual).

Luego utilizando el equilibrio simultáneo del mercado de bienes y de dinero vemos que el impacto fiscal fue decisivo en el comportamiento de la economía real. A su vez la suba de recursos monetarios incidió en la inflación. Por tal motivo vemos una aceleración desmesurada de precios.

Que debemos esperar hacia adelante?

Con la reducción de los subsidios a la energía seguramente se producirán nuevas mejoras en el resultado fiscal.  A su vez el impacto en el bolsillo de la gente provocará fuertes caídas en el consumo. Finalmente veremos una disminución de la tasa de inflación y con ello una baja de la tasa de las letras del Banco Central.  Con todo esto es probable que la preferencia de liquidez y la tasa de efectivo mínimo vuelvan a sus valores de partida. En resumen veremos un segundo semestre con caída de la inflación y disminución de la actividad económica. Esto último podría mejorarse si se adoptan medidas compensatorias (Ej.: IVA social, pago de juicios a jubilados etc.)

Juan Latrichano

26/5/16

lunes, 9 de mayo de 2016

Resultado fiscal del primer trimestre del año

Aunque se insista acerca del carácter crítico que reviste la situación fiscal los números correspondientes al primer trimestre parecen desmentir tal punto de vista. Por lo menos debería tenerse en cuenta que los números se acomodan demasiado rápido al objetivo perseguido.

El comportamiento fiscal del primer trimestre del presente año marca una mejora importante debido a que el déficit financiero se redujo en un 40% con respecto a igual período del año pasado. Ello surge del siguiente cuadro:



  Fuente: Secretaría de Hacienda
Analizando los números que componen el balance fiscal advertimos que los ingresos crecieron un 32%. Este incremento es inferior a la inflación estimada (35%). El cuadro siguiente muestra la evolución de este indicador:


Fuente: Secretaría de Hacienda
El comportamiento del gasto de consumo muestra una variación casi similar a la de los ingresos. El cuadro siguiente refleja dicha evolución:


Fuente: Secretaría de Hacienda.
Claramente aquí se observa el carácter contractivo de la política económica toda vez que el gasto sube por debajo de la inflación. Desde luego como ya se dijo con los ingresos ocurrió lo mismo. Pero en este caso debemos tener en cuenta que la baja en términos reales obedece a la disminución de impuestos al campo y a las mineras mientras que la baja del gasto tiene que ver con disminuciones que impactan en el público en general.
En el gasto de capital se observa una caída abrupta. En efecto dicho gasto creció apenas un 6% en términos nominales. El desempeño del mismo surge del siguiente cuadro:


Fuente: Secretaría de Hacienda
El gasto de intereses tuvo también una caída en términos reales. Esto se explica por el programa de desendeudamiento aplicado en años anteriores. El cuadro siguiente ilustra sobre el particular:

  
Fuente: Secretaría de Hacienda

Finalmente debemos apuntar que la baja del quebranto fiscal se produjo fundamentalmente por una mejora en las rentas de la propiedad, esencialmente por utilidades del BCRA. El cuadro siguiente muestra dicho desempeño:


Fuente: Secretaría de Hacienda
Si eliminamos la variación extraordinaria de la renta de la propiedad tendríamos un resultado fiscal casi similar al del  año pasado. Aún siendo así debemos subrayar como un éxito que el resultado fiscal no crezca ni siquiera en términos nominales.
Insisto acerca de que el panorama que brindan los números dista del diagnóstico crítico se viene manejando hasta aquí. Primero por los datos obtenidos y segundo por la tendencia para lo que resta del año.

Juan Latrichano
Analista económico de CGE

9/5/16                                                                                                                                                                                                              

viernes, 22 de abril de 2016

La política económica general y la fiscal en particular. Crónica de un diagnostico erróneo.

No contar con un diagnostico apropiado conduce inexorablemente a equívocos.  Quizás el mismo provino de un análisis mal intencionado de algunos economistas e intelectuales.

Ni bien asumió el Gobierno el ingeniero Macri, eliminó las retenciones al agro manteniendo solo el impuesto a la soja, este último tras aplicar una reducción de la tasa de dicho producto. Tal medida se explicó en función del quebranto que padecía el sector. Los números publicados con posterioridad por el INDEC, conducido por la actual gestión, dan cuenta de un crecimiento del agro del orden del 6.4% durante el año 2015. Cabe señalar que fue el de mejor crecimiento respecto de los demás sectores (Ejemplo: la industria cayó un 1 %). Desde luego esta medida afectó los ingresos del fisco debido a la baja operada en la recaudación de impuestos.
En cuanto al tamaño del déficit fiscal financiero se insistió hasta el cansancio acerca de que el mismo alcanzaría al cierre de 2015 una tasa no menor al  7 %  del PBI. Ergo con un panorama de esta naturaleza cabía hacer un ajuste brutal al tiempo que era menester salir a pedir dinero prestado en el exterior, para evitar expandir recursos monetarios locales. Oportunamente me expedí acerca que mis cálculos eran del orden de un 5%. Cual es a la sazón la tasa real publicada por el INDEC? 5,3%, es decir un 25 % menos que lo calculado por la mayoría de los economistas ortodoxos.
Si comparamos los ingresos del primer bimestre del año con relación a igual período del año pasado observamos un crecimiento del 21,2% muy por debajo de la inflación. En resumen tenemos una baja en términos reales. Indudablemente la baja de las retenciones al agro tuvo una contribución importante en este desempeño.
Otro error de diagnóstico ocurrió en la estimación  del tamaño del déficit fiscal financiero correspondiente a  este año. Aquí existió consenso en la opinión ortodoxa acerca de que el mismo crecería en forma significativa. Mi cálculo partía del supuesto de que este año se produciría una merma de intereses de la deuda, debido a los menores vencimientos que se producirán en el transcurso del mismo. Por ende supuse que el déficit se iba a reducir.
Que ocurrió en el primer bimestre del año?
El déficit fiscal financiero fue de 22.733 millones de pesos. Esta cifra es menor a la del año pasado (29.855 millones de pesos)
Al respecto cabe señalar que el descenso del déficit obedece en parte  al menor pago de intereses de la deuda pública. En efecto durante el primer bimestre de 2015 se abonaron $ 14.863 millones en tanto que en igual período de este año se abonaron $ 11.686 millones.
Todo lo expuesto pone de manifiesto la necesidad de contar con información fidedigna a la hora de tomar medidas. De lo contrario la intuición nos seguirá jugando una mala pasada.
Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

21/4/16

miércoles, 9 de marzo de 2016

Al maestro con cariño

El maestro Aldo Ferrer se nos fue físicamente, pero ha quedado para siempre viviendo en los corazones de aquellos que tuvimos la oportunidad de conocer y valorar su pensamiento económico

A fines de 1983, cuando volvía la democracia a nuestro país, escribió  acerca de una de las principales problemáticas heredadas del Proceso de Reorganización Militar, la deuda externa. Dicha obra la llamó “Vivir con lo nuestro” y de la misma pueden extraerse las siguientes ideas fuerza:
  1.  La elección de un sistema proteccionista en contraposición del librecambismo dominante.
  2. El fondeo con recursos propios, esencialmente provenientes de nuestra balanza comercial, para atender los vencimientos externos.
  3. El pago de la deuda externa limitado a los recursos que obtenga la Nación sin detener el ritmo de su economía
  4. El control de los flujos de fondos externos esencialmente para evitar fuga de capitales y para lograr el equilibrio externo.

En la década del noventa, en medio del llamado pensamiento único basado en la aplicación irrestricta del neoliberalismo, participó desde la Universidad Publica en el diseño del Plan Fénix. Fue una luz que iluminó en medio de tanta oscuridad. Dicho plan nos brindó la alternativa que parecía no existir.

Tuve oportunidad de coordinar una conferencia que brindó en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y allí mostró su cara de satisfacción cuando dije en su presentación que era de los principales economistas estructuralistas integrando la nómina, entre otros, con Sunkel,  Furtado y Prebisch. Cabe señalar que los estructuralistas a diferencia de los economistas tradicionales ponen el acento en la problemática del Balance de Pagos y su modo de resolverla a través de políticas proteccionistas.  Desde luego sus estudios refieren prioritariamente a nuestra América Latina.

Demás está decir que el programa de desendeudamiento llevado adelante por el anterior Gobierno, quita mediante, fue inspirado en el Vivir con lo nuestro. Especialmente en lo atinente al uso de recursos propios para atender los vencimientos de la deuda, en lugar de refinanciarlos tal como se venía haciendo en la década del noventa.

Lo último que leí de el fue su oposición al arreglo con los fondos buitre, conforme a  las condiciones planteadas por el Gobierno actual, con relación a una menor quita que la aplicada con el resto de los acreedores que aceptaron los canjes de 2005 y 2010.

Su aporte fue invaluable en lo atinente a la generación de un pensamiento alternativo al que proviene de los centros de poder internacional. En consecuencia dio origen a una propuesta económica ajustada a los intereses de los países periféricos.

Me resta decir gracias Maestro por haber contribuido a formar mi pensamiento. !! Lo tendré siempre presente!!.

Juan Latrichano

Analista económico CGE

miércoles, 17 de febrero de 2016

La política fiscal y monetaria del nuevo Gobierno

Desentrañar que esta ocurriendo en el campo fiscal y  monetario no alcanza para determinar el curso que esta tomando la economía. No obstante dicho análisis permite conocer con bastante precisión el  plan de la actual gestión de Gobierno.

Ante todo debemos tener en cuenta que el déficit fiscal financiero (incluye el pago de intereses de la deuda pública) estaría alcanzando una tasa del 5% del PBI al cierre del año 2015. Cabe destacar que algunos analistas estiman que dicha tasa rondará el 7%. Desde luego el tamaño del déficit fiscal supone de partida el ritmo de emisión monetaria  necesaria para cubrirlo. 

El plan del actual Gobierno consiste en reducir la tasa citada. Empero algunas medidas adoptadas nos permiten dudar acerca de que se alcance dicho objetivo. Incluso puede llegar a ocurrir que en el presente año aumente.

Las medidas adoptadas y a adoptar son, entre otras, las siguientes:

  • 1.      Eliminación de impuestos a la exportación de granos.
  • 2.      Reducción de impuestos a la exportación de soja.
  • 3.      Eliminación de impuestos a la exportación de minerales.
  • 4.      Atenuación del impuesto a las ganancias en la cuarta categoría (se implementaría a partir de marzo con alcance a enero del presente)
  • 5.      Reducción del IVA para cierta categoría de consumidores.( en análisis)
  • 6.      Pago de deuda a los fondos buitres. Aquí impactaría en mayores intereses (en negociación)


Todas estas medidas suponen una merma significativa de la recaudación impositiva o un  aumento del gasto. Esto parcialmente será compensado con la reducción de subsidios a la energía. Desde luego el balance en principio estaría mostrando un deterioro de la situación fiscal. Para que esto no impacte inflacionariamente tras una emisión monetaria desmesurada, el Gobierno actuaría en dos planos:

  • 1.      Tomando fondos externos para financiar el déficit
  • 2.      Emitiendo letras del BCRA para absorber la liquidez excedente


En el primer caso se parte de un bajo nivel de endeudamiento y en el segundo se apunta a secar fondos.

La pregunta por el millón es si esta situación se supera a partir del año próximo. De no ser así quedaría configurado un sistema que tiene un tiempo limitado de aplicación. Quizás la alternativa sea generar recaudación impositiva adicional proveniente, entre otras,  de la renta financiera y del juego de azar.

Juan Latrichano
Analista económico CGE
15/2/16

viernes, 29 de enero de 2016

El otro modelo

Desde el 10 de diciembre se ha puesto en marcha un modelo alternativo al que se utilizó en los últimos 12 años y al que iba a utilizar, de resultar triunfante, el Frente para la Victoria. Con el correr de los meses iremos evaluando sus ventajas e  inconvenientes.

Hablamos de un cambio de 180 grados con relación al modelo vigente durante el Gobierno anterior básicamente por las siguientes razones:

  1. Se eliminó casi totalmente el cepo cambiario.
  2. Se ajustó el tipo de cambio oficial en alrededor de un 40%
  3. Se eliminaron casi en su totalidad las retenciones al agro con excepción del gravamen que se aplica en la exportación de soja que se redujo en un 5%
  4. Se eliminaron las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI)
  5. Se producirá un ajuste de tarifas en los precios de la energía.
  6. Se reanudarán los monitoreos del Fondo Monetario Internacional.
  7. Elevación de la tasa de interés tras una mayor absorción monetaria


Algunas de estas medidas, especialmente la devaluación y la baja de retenciones, impactaron e impactaran  en los precios (esto último tras el ajuste tarifario a aplicar en febrero). El Gobierno prepara un conjunto de medidas tendientes a atenuar el impacto en la población. Entre las principales tenemos:

  1. Baja del IVA en la canasta de alimentos populares.
  2. Incremento del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias
  3. Mayor alcance de la asignación universal por hijos (se otorgaría a monotributistas)


Todo esto sucede en medio de un escenario internacional complejo en el que se advierte la ralentización de la economía china, el aumento de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos y la caída de los precios de las materias primas.

El Gobierno apuesta a una inflación para el año en curso de un 20 a 25%. Para ello intenta poner en marcha una suerte de Consejo Económico y Social integrado por el Estado, empresas y gremios. El interrogante principal pasa por los ajustes salariales que, paritarias mediante,  se otorguen.

Más allá de los resultados que en el futuro se alcancen debemos apuntar que a priori se observa una caída del consumo.  En tanto el panorama fiscal luce un tanto agravado atento a que las medidas hasta aquí adoptadas amplían los egresos de fondos por encima de los ingresos.

En cuanto al panorama externo debemos tener en cuenta que se inició una lenta recomposición de reservas en divisas. Empero hacia adelante la dinamización de importaciones y los posibles  acuerdos con los fondos buitre pueden alterar este buen resultado.

Una vez más nuestro país se encamina a la difícil tarea de comparar los resultados de uno y otro modelo.

Juan Latrichano
Analista económico de la CGE

23/1/16