En la década del setenta estos conceptos estaban claros y la academia tenía precisiones con relación a los mismos. Quedaba totalmente claro que el PBI era lo que se producía dentro de las fronteras del país. En cambio el ingreso nacional era y es la parte de producto que queda dentro de las fronteras. En resumen el ingreso nacional se calcula como la diferencia entre el Producto Bruto Interno y las retribuciones que corresponden a agentes del exterior, entre ellas las utilidades que se giran al exterior e intereses abonados en moneda extranjera a acreedores del exterior.
¿En qué oportunidad el ingreso nacional resulta casi igual al PBI?
Cuando los giros por utilidades al exterior y los intereses de la deuda externa son bajos. Es decir cuando la extranjerización de la economía y la deuda son bajos.
Por lo tanto cuando se muestran los desempeños de países partiendo de la evolución del PBI podemos hallarnos ante una información engañosa. En muchas ocasiones esto sucede en países que favorecen el ingreso de la inversión extranjera. En consecuencia el ingreso nacional de esos países suele ser muy inferior al PBI. Por lo tanto la calidad de vida no condice con el desempeño de la producción.
Este análisis resulta relevante a la hora de analizar la evolución económica de Perú. En efecto en ese país hubo un crecimiento récord en los últimos 30 años. La inversión extranjera y la total independencia del Banco Central ayudaron para lograr ese objetivo. Sus reiterados problemas políticos ponen en evidencia que hay una parte de la población que no recibe los beneficios del crecimiento.
Juan Latrichano
11/12/22
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