Tras la aplicación de las nuevas medidas económicas, subyace la duda
acerca de la efectividad de las mismas. Más allá de sostener que las mismas se adoptaron en
forma muy tardía, parecen existir aristas que estarían aconsejando ajustar las
marcas, debido a que la hemorragia si bien disminuyó no se está
produciendo en forma adecuada. En tal sentido la pauta de 10.000 dólares
mensuales por persona humana luce muy elevada. Además, no se conoce el grado de
control que se ejerce para que no se vulnere este tope y debería rodeárselo de
controles impositivos. Me refiero a que la posibilidad de compra tenga una
autorización de la AFIP, relativa a que la misma guarda proporción con la
situación impositiva del comprador.
En cuanto al ingreso de divisas provenientes de exportaciones,
corresponderían fijarse controles específicos por parte de los bancos, quienes
deberían estar obligados a denunciar la falta de cumplimiento de ingreso de
divisas conforme a los plazos estipulados. Se estima que hay ingresos
pendientes por 15.000 millones de dólares. Además, para aquellas personas que
incumplan con los ingresos cabrían establecerse penalidades efectivas
(ejemplo: intereses, multas, restricciones crediticias, pérdida de autorización
para hacer nuevas exportaciones, aplicación de la ley penal cambiaria etc.).
En otro orden de cosas sería necesario revisar la reprogramación de
los pagos de letras, debido a que su aplicación está resintiendo la cadena de
pagos.
No hagamos tarde los ajustes. Las demoras anteriores nos llevaron a
esta delicada situación.
Juan Latrichano
4/9/19
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