viernes, 9 de noviembre de 2012

Razones que explican el ascenso o descenso de la clase media.


Tercera parte
La clase media debe tomar debida nota de las políticas que la favorecen y de aquellas que la perjudican. Anhelar lo que nos hace mal suele traernos un mal incurable.

En buen romance que la renta externa sea menor supone mayores salarios y mayor  rentabilidad de empresas nacionales. Como decía Perón la manguera no pierde por lo tanto toda el agua va a parar al jardín.
Otro elemento a tener en cuenta concierne a las redistribuciones de riqueza que se producen en el seno de la economía argentina.  Habitualmente esas redistribuciones han consistido en transferencias de los sectores medios hacia los sectores altos.  Algunas de las medidas adoptadas a lo largo de la historia económica argentina contemporánea fueron las siguientes:

  1. Estatización de la deuda externa ( implicó una carga para los sectores medios consistente en impuestos a la 4ta categoría) año 1982
  2. Plan Bonex (implicó que los ahorrista fueron atendidos en bonos) año 1991
  3. Baja de sueldos altos de empleados públicos. Año 2000.
  4. Pesificación asimétrica (implicó que los ahorristas pierdan en la conversión de sus ahorros en dólares y se beneficiaron los grupos de poder que pagaron sus deudas en dólares a la conversión a 1 peso) Año 2002
Acerca del desarrollismo

Para comenzar con este tema debemos remontarnos al debate que se produjo tras la experiencia del primer y segundo gobierno del General Perón.  Las observaciones más notables fueron y son las que se vinculan con la falta de promoción de una industria pesada. Particularmente se planteaba que se había favorecido a la industria de bienes de consumo, pero que se había hecho muy poco o nada por la industria de bienes  necesarios para el proceso productivo (maquinarias, energía etc.)
El paso del tiempo permitió que en nuestro país se aplique la estrategia alternativa. En efecto el Dr. Frondizi puso en marcha una política económica que se conoció con el nombre de desarrollismo.  En esencia la misma consistió en favorecer la instalación de empresas de capital extranjero que se aplicasen a producir en aquellos rubros faltantes o en los que la producción nacional era insuficiente (Petroquímica, petróleo, acero etc.) . Al respecto la ley de inversiones extranjeras número 14.780 y la de promoción industrial número 14781 le daban a las empresas extranjeras el mismo tratamiento que a las nacionales y  eliminaban los límites fijados en lo atinente a giro de utilidades y repatriación de capitales.
Toda esta aplicación se implementó en medio de un sistema absolutamente liberal (no existía control de precios ni cambiario). El tipo de cambio era manejado por el mercado.  Desde luego el liberalismo es la condición impuesta por los capitales externos.
La creencia central era que el  desarrollo productivo iba a erradicar los problemas estructurales del país.  El pensamiento alternativo sostiene que la inversión extranjera alivia los problemas de  corto plazo, pero intensifica los problemas de mediano plazo toda vez que en períodos posteriores a su radicación, las empresas extranjeras comienzan a demandar divisas para remesar utilidades al exterior. Desde luego este punto de vista sostiene que dicha demanda es superior a las divisas que la radicación genera por sustitución de importaciones y/o por mayores exportaciones.
continuará

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